PECHUGAS DE POLLO CON ALCACHOFAS

PECHUGAS DE POLLO CON ALCACHOFAS

 

 

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Este es también un plato de autor-a.  Fruto de estar un mes comiendo fuera, una quiere algo sencillo y sin complicaciones. También está el fin de mes, etc., etc., pero una que es una señora, no habla de dinero.

 

Para cuatro personas es algo tan sencillo como esto:

 

Una cebolla grande

Varios dientes de ajos

Un tomate madurito

1 hoja de laurel

2 pechugas de pollo de corral

1 paquete de  corazones  enteros, de alcachofas congeladas

Arroz blanco para acompañar

 

 

 

 

Se corta muy finita la cebolla y los ajos, se sofrien lentamente, junto con el laurel, hasta que esté bien tierna. Se añade el tomate pelado y en trocitos. Añadir un poco de colorante alimentario, porque la pechuga (de pollo) es muy desganá de color.

 Se cocina todo unos cinco minutos y se añaden  las pechugas cortadas en trozos.  Mezclar bien y salpimentar. Una vez que estén medio hechas, se añaden las alcachofas sin descongelar y se deja todo a fuego lento unos diez minutos.

 

Servir con arroz blanco cocido.

 

Os sorprendrá el sabor del plato, casa estupendamente con el pollo.

 

Admite congelación.


Notas pijas:

Las pechugas que sean de pollo de corral

Los corazones de alcachofa que estén enteros y de buena calidad. Siempre frescos o congelados, nunca de lata.

 

 

Las alcachofas o alcauciles

{mosimage}Me encantan las alcachofa, cocinadas de la forma que sea. Lo que no me gusta nada es que abulten tanto para lo que se queda después, menudo desperdicio. Así que para no cabrearme y por vagancia, siempre las compro congeladas y así se puede disfrutar de ellas todo el año porque su mejor temporada es el invierno, aunque en España también pueden encontrarse buenas cosechas en primavera.

 

La palabra alcachofa parece que deriva de un término árabe que significa “lengüetas de la tierra”, en referencia a sus hojas. Fueron los árabes, durante la Edad Media, quienes extendieron el cultivo por Europa, mejoraron las variedades y sus cualidades gastronómicas. Los griegos y también los romanos propagaron su fama como alimento afrodisíaco, lo que favoreció e incrementó su empleo culinario, lo que no es ninguna tontería en tiempos de sequías amorosas.

 

Por sus propiedades diuréticas y por sus escasas calorías es perfecta en las dietas adelgazantes. En España se ha hecho muy famosa la “dieta de la alcalchofa”, que la verdad es que no se en qué consiste, pero que ha hecho que algunas de nuestras cutre-famosillas luzcan más esbeltas si cabe, caso de Rociito o la Mosquera.

 

{mosimage}La alcachofera es planta perenne de hasta 150 centímetros de envergadura, que vuelve a brotar de la cepa todos los años, pasado el invierno, si el frío no la heló. Echa un rosetón de hojas muy segmentadas aunque menos divididas que las del cardo y con pocas o ninguna espina, que también se usa en decoración. Curioso ¿eh

 

 

Para alcachofoadictos:

 

http://www.arecetas.com/alcachofas/

http://www.euroresidentes.com/Recetas/cocina_vegetariana