Pollo marinado con salsa de yogur griego

Modestia aparte tengo que decir que soy la reina de las comidas “del día anterior”. Es decir, que no hay día que, cuando tengo gente a comer en casa, lo deje todo preparado la tarde anterior, incluso la mesa puesta (ventajas de tener comedor aparte…:((().

 


 

Los días de comida en casa suelen ser los sábados o los domingos o los sábados y domingos. Uno de esos días está asignado, generalmente, a Miguel, María y las mellizas que son los que más sufren mis “innovadoras” recetas (que necesito hacer para luego colocar en el blog) hasta tal punto que mi hijo me ha dado suavemente dos avisos:

 –        Mami, las mellis (4 años) son todavía muy elementales con la comida.

 –        Mami ¿alguna vez podemos comer comida normal?.

 Jejeje, ya les he prometido que la próxima vez cordero al horno con patatas o cocidito madrileño, pero no saben la suerte de “tener que” probar platos tan distintos a los tradicionales y tan, en general, buenos.

 

Necesitamos para 4 personas:

4 cuartos trasero de pollo de corral

2 yogures griegos

2 cucharadas de perejil picado

1 ½  cucharadas pimentón dulce de la Vera

2 cucharadas de aceite

2 pimienta cáyena

Sal, pimienta blanca

1 ó vasos de caldo

Patatitas al gusto

 


Procedimiento:

Cortar cada cuarto trasero en dos (el contramuslo y el muslo), quitarle la piel y ponerlos en una fuente para horno.

Aparte, mezclar los yogures, el perejil, el aceite, el pimentón dulce, la Cayena en trocitos, sal y pimienta.

Echar esta mezcla sobre el pollo, cubrir con papel film y dejar en el frigo hasta el día siguiente.

Encender el horno a 175º. Poner ½ vaso de caldo en la fuente con el pollo, y patatitas pequeñas (lavadas pero con su piel) y hornear este unos 40 minutos, hasta que esté hecho.

Procurar que a lo largo de la cocción el pollo no se quede sin salsita, e ir añadiendo más caldo si lo necesita.

Servir caliente y acompañado de una ensalada.

Buenísima, suave, sabrosa, sana,  y diferente.

 


Admite congelación.