SPANAKOPITA (pastel griego)

 

 

La Spanakopita esta es simplemente el nombre de un pastel griego de espinacas y queso feta.

Como ayer tarde vino de Málaga uno de mis hijos quise hacerlo para cenar, y salió muy bueno solo que detesto, todo hay que decirlo, estas recetas que llevan ingredientes que no suelen estar en el “fondo de la despensa” (al menos en mi caso), como es el queso feta o la pasta filo (que me costó encontrar).

De ahí que ayer estuviera un poco estresada entre la espera del médico, los análisis que me tenía que hacer y la compra del super.

Al final, todo se pasa: el pastel resultó buenísimo y nos lo tomamos con una copa (o dos) de martini que prepara S., que es la experta en esta bebida.

 Necesitamos

  • 400 gr de espinacas
  • 200 gr de queso feta
  • 250 gr de pasta filo (la compré congelada)
  • 2 cebolletas
  • 2 huevos grandes
  • 2 cucharaditas de leche
  • 1 cucharada de eneldo picado
  • 2 cucharadas de perejil picado
  • 1 cucharada de piñones
  • 1 cucharada de mantequilla
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta negra

 

 

Preparación

1. Precalentar el horno a 180 grados.

2. Picar fina la cebolleta y rehogarla en la mantequilla a fuego suave unos 10 minutos. Dejar enfriar.

3. Escaldar un minuto las espinacas en abundante agua hirviendo con sal. Pasarlas por agua fría. Escurrirlas muy bien, aplastándolas con suavidad, para que suelten la mayor cantidad de líquido posible. Picarlas un poco con un cuchillo o una tijera.

4. Mezclar en un bol las espinacas, los piñones, la cebolleta con la mantequilla, los huevos ligeramente batidos, la leche, el eneldo y el perejil. Desmenuzar el queso feta por encima y mezclar lo justo para incorporarlo, sin marear. Pimentar y salar muy poco.

   

 

5. Pintar con aceite un molde de horno. Extender unas cinco láminas de pasta filo sobre el molde, pintando cada una con un poco de aceite (ojo porque la pasta filo no se puede mantener mucho tiempo al aire: abrir el paquete justo cuando se vaya a usar). Incorporar la mezcla de espinacas. Poner otras tantas láminas de pasta filo encima también pintadas con aceite. Enrollar la pasta que sobresalga del molde.

 6. Marcar el pastel por raciones con cuidado de cortar sólo la capa de arriba de pasta filo. Rociar con un poco de agua y hornear 1 hora, hasta que esté dorado y crujiente. Servir templado o a temperatura ambiente.

 

La receta la tomé, aunque hice variaciones de aquí, y la próxima vez haré otra: la que sugiere Flor una de las comentaristas de este blog:

Y en lugar de poner dos capas separadas de masa por encima y por debajo simplemente arma una especie de ‘pañuelo’ más grande cuyos extremos se dejan caer a modo de tapa. Es absolutamente deliciosa. Y lo mejor es jugar con los bordes de la masa filo para hacer diseños raros por encima”. Creo que como dice Flor se aprovechará más la pasta filo.