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MENU DE NAVIDAD DE MIS
AMIGOS BLOGUEROS
“Navidad es hacer algo extra por
alguien”
(Charles Schulz dixit)
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Ayssssssssssssssssssssssssssssssss, que tengo pocas ganas
este año de ponerme a pensar en los menuses navideños Total, siempre quiero
poner algo distinto y acabo haciendo lo de siempre.
Eso por una parte. Por otra, me gustaría hacer una especie
de homenaje a aquellos blogs de cocina a los que acudo con frecuencia para
informarme, pillar alguna recetilla y demás. Picoteo en muchos, pero no tengo más remedio que elegir, asi que
ahí van las sugerencias para vosotros y las gracias para todos los cocineros/as
de este mundo de Dió y en especial a los que he pillado estas recetas.
Entremeses: Pomelos con gambas
De Nana 75:
{mosimage}Ingredientes:
2 pomelos rosa
200 gr gambas cocidas
200 gr palmito
30 gr aceite de oliva extra virgen
1 lechuga rizada (supongo que se referirá a la iceberg)
Sal y pimienta al gusto
{mosimage}Cortar a mitad los pomelos y reservar una parte de pulpa en un cuenco. En un cuenco verter 100 gr de agua y la mitad del zumo de palmito y añadir las gambas. Cocer durante 5 min.
Escurrir y reservar. Batir aceite, 2 cucharadas de
zumo de pomelo, sal y pimienta.
Unir las gambas, la parte del palmito cortada a rodajas y la pulpa del pomelo
bien escurrida.
Colocar en el medio de la hoja mejor de la
ensalada el pomelo y distribuir el preparado. Si se quiere se puede cubrir de
salsa rosa antes de servir.
Segundo plato: Cordero
Lechal al vino con cebollas caramelizadas
De Xavier Molina:
{mosimage}Ingredientes Cordero lechal (según número de comensales recomendando raciones de unos 200 gramos por persona)
2 ó 3 cebollas pequeñas por comensal
Vino tinto
Manteca de cerdo
Azúcar (opcional)
Aceite virgen extraSalPimienta
La noche anterior pondremos el cordero lechal a marinar totalmente cubierto de
vino tinto. O al menos unas seis horas.
En primer lugar vamos a hacer las cebollas caramelizadas. Debemos hacerlas en
una vasija de barro, sin trocearlas y peladas, y cubriéndolas completamente con
aceite extra virgen. La ponemos al fuego mínimo para que empiecen a hacerse.
Poco a poco irán oscureciéndose hasta que ennegrezcan del todo. Al final
echaremos un pellizco de sal. Esto puede tardar varias horas así que si tenemos
prisa o no hemos previsto este paso, cuando estén oscureciendo añadimos una
cucharadita de azúcar por cada dos cebollas. De esta manera no debemos esperar
a que las cebollas saquen su propio azúcar con cocciones tan prolongadas.
Ahora vamos a sacar el cordero escurriéndolo para salpimentarlo a conciencia .
Lo untamos bien de manteca de cerdo y lo ponemos al horno a 180 grados en una
bandeja de barro que previamente habremos mojado con el aceite donde hemos
hecho las cebollas caramelizadas. El vino del marinado lo utilizamos para
rociar el cordero de vez en cuando y que no se seque. Por mera observación
comprobaremos que no se queda seco, sino siempre algo brillante por efecto de
la manteca o el vino.
Con dos horas de cocción debería ser más que suficiente. Ni que decir tiene que
el resultado es una carne sabrosa que se deshace literalmente en la boca con un
cierto sabor agridulce. Se sirve acompañado de
las cebollas caramelizadas.
Postre: Trufas de
Bayleys y mascarpone
De mi esquivo Pepiño:
{mosimage} Ingredientes
(Unas 25 unidades)
120 gr. de mascarpone
100 gr. de chocolate blanco
50 gr. de mantequilla pomada (10 gr. para derretir el
chocolate + 40 muy pomada)
10 bizcochitos, de los que tiene azúcar por un lado ;-)
4 cucharadas de Baileys
Coco rallado para rebozar
Trituramos los bizcochos finamente. He
empleado el picador que viene con la batidora. Derretimos el chocolate blanco, cortado,
en el microondas con un poco de mantequilla para facilitar el trabajo. Cuando
la mantequilla se haya derretido, extraemos el bol/plato y acabamos de derretir
el chocolate con ayuda de una espátula. Si no acabada de derretirse lo
volveremos a introducir unos segundos más.
En una tartera o bol, mezclamos todos
los ingredientes, menos el coco rallado, con el chocolate blanco. Trabajamos
hasta que quede una pasta homogénea y sin grumos.
Dejamos enfriar en el frigorífico durante una hora o más. Así podremos hacer
las bolas con facilidad.
Formamos las bolas, alisando la superpie y cubriéndolas con coco rallado. Las volvemos a llevar al frigorífico para que se conserven.
Además de esto sugiero: mucho amor, tolerancia, respeto y comprensión y
aplicarme yo el cuento, claro
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¡Feliz Navidad a todos / as¡¡¡
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se tomnará en consideración tu sugerencia, me parece perfecta y, como es normal, algo de cordero caerá en estas fechas