|
EL ARTE
PARA NO ENGORDAR
{mosimage}{mosimage}
Soy incondicional
de los platos únicos. Primero porque como poco, segundo porque no tengo
mucho tiempo para la cocina “de comer” y esto quiere decir que me
chifla hacer cosas que no como porque no me gustan demasiado : por ejemplo
la repostería y los panes que, curiosamente, es casi lo que se me da
mejor. Pero el dulce me llena y me empacha y lo otro me engorda y ya
no tiene una edad de andar con tonterías ni quiere ser modelo de Botero
(aunque no me importaría tener algún cuadro suyo en casa, snif…).
Y no es que esté en contra de los/as rellenitos/as. ¡NO!, es
que tengo que mantener siempre el mismo peso porque si no la ropa no
me vale y no está el horno para bollos, económicamente hablando. Queda
dicho.
Este que viene
hoy puede servir perfectamente de plato único, acompañado de huevos
cocidos o ensalada o ambas cosas. Es uno de mis preferidos para cenar,
porque es sencillo y ligero. También puede servir acompañando carnes
o pescados asados o a la plancha.
|
|