BIZCOCHO DE CALABACÍN Y FRUTOS SECOS

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¿Suena un poco raro lo del calabacín?. Es posible, pero el resultado es un bizcocho muy sabroso, húmedo y de sabor exquisito. No es nada complicado de hacer, así que animarse porque el resultado es original, además de muy bueno.

 

Necesitamos:

 

100 gramos de nueces

100 grs. pasas

100 grs. dátiles

2 cucharadas de ron

150 grs. azúcar

3 huevos

250 grs. de calabacín sin pelar

100 grs. de mantequilla a temperatura ambiente

1 cucharadita de canela en polvo

189 grs. de harina

1 sobre de levadura

Pizca de sal

Piel de un limón

200 grs. nata líquida

Azúcar glas (opcional)

 

 

{mosimage}Encender el horno a 170º.

 

Trocear las nueces y los dátiles y reservar junto con las pasas y 2 cucharadas de ron

 

Batir muy bien el azúcar con los huevos.  Echar los calabacines troceados y batir hasta que quede una crema.

 


Añadir la mantequilla, integrar bien y después la harina, canela, levadura y la sal.

 

{mosimage}Una vez todo bien mezclado integrar la nata y la ralladura de limón

 

Echar los frutos secos en la crema y mezclar bien con una espátula

 

Verter en un molde y al horno unos 35 ó 40 minutos.

 


Enfriar en rejilla y espolvorear, una vez frío y si se quiere, con azúcar glas

 

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LOS DÁTILES

 

{mosimage}Se dice que un beduino resiste tres días de marcha con un dátil: “En el primero come la piel, en el segundo el fruto, en el tercero el hueso” Lo que para nosotros puede ser un postre o un capricho, en el desierto hace posible la vida. Por eso las palmeras datileras (Phoenix dactylifera) son objeto de veneración allí donde se cultivan. Simbolizan la unión entre cielo y tierra y su presencia junto a las casas es signo de hospitalidad. Es el árbol que inspiró las columnas de los templos, el pilar del cielo, según afirma la palabra griega phoenix. En muchas mezquitas, como en Córdoba, las columnas evocan la forma de las palmeras. Y en los paisajes más ásperos, la dulzura de su fruto augura el paraíso.

 

El dátil común es considerado, en occidente, un fruto seco, pero al ser un producto, en su mayoría, de importación, nos llegan habitualmente secos, deshidratados o confitados en azúcas.  Sin embargo es posible conseguirlos e utilizarlos.

 

Casi todas las variedades de dátiles que hasta ahora conocíamos proceden del norte de África, de la zona del golfo pérsico Israel o Egipto. Sin embargo en nuestro país se cultivan las palmeras del Palmeral de Elche (Alicante), por lo que conseguirlos frescos no es difícil.

 

La temporada del dátil es de Octubre a Enero. Es entonces cuando se realiza la cosecha y solo entonces cuando se puede encontrar el dátil fresco; sin embargo el dátil congela excelentemente bien, debido a su alta concentración de azúcares. Esto permite a los aficinados a incluirlos en sus recetas hacer acopio en temporada congelar. Lo mejor es descongelarlos en frío ( nevera ), en 2 ó 3 horas. El dátil descongelado pierde, como es lógico, parte de su textura crujiente pero en cambio pierde muy poco sabor.

 

Recetas con dátiles:

 

http://www.recetasgratis.net/Recetas-de-Datiles-mbusqesp-10194_1.html