TARTA DE CIRUELAS NEGRAS CON CREMA PASTELERA

 

Un postre vistoso y rápido de hacer.

Yo, como siempre que puedo, hice la crema pastelera, que es lo más pesado de hacer, el día anterior, la guardé en un tuper en el frigorífico y al día siguiente hice el pastel.

El molde perfecto es el que veis en la foto: bajo, redondo y de unos 24 cms. que se puede sacar a la mesa sin problemas.

Ya horneado

 

 

 

 Necesitamos

1 paquete de hojaldre fresco, o pasta brisa

5 ó 6 ciruelas moradas deshuesadas y partidas por la mitad

 

Para la crema pastelera

1/2 litro de leche

1 vaina de vainilla partida longitudinalmente

5 yemas de huevo

125 grs. de azúcar

2 cucharadas de harina

2 cucharadas de maicena

4 cucharadas colmadas de mermelada de albaricoque (puede ser también de melocotón)

 Procedimiento:

Hervir la leche con la vanilla durante unos minutos.

Batir las yemas con el azúcar. Añadirlas 2 cucharadas de harina y de maicena.

Retirar la vainilla de la leche y verter como la mitad de esta en la mezcla de huevos. Unir bien y añadir al resto de la leche. Llevar a ebullición sin dejar de remover y hervír hasta que espese. ¡Ojo!, que se pega bastante si no tenemos cuidado.

Verter en un cuenco, cubrir con papel de horno (para que no forme película en la parte superior) y dejar enfriar a temperatura ambiente. (También como dije antes se puede guardar en el frigo´hasta el día siguiente).

Pendiente de hornear

En el momento de hornear, colocar el hojaldre o la pasta brisa en un molde circular desmontable, o que sirva para llevar a la mesa, sin quitarle el papel que lleva, recortando el sobrante y enrollando lo que sobre de la pasta sobre sí misma alrededor del molde. Pinchar varias veces con un tenedor y recubrir con dos cucharadas de la mermelada de albaricoque disuelta en un poco de agua.

Batir la crema que teníamos en el cuenco y extenderla sobre el hojaldre. Poner encima las ciruelas lavadas y partidas y boca abajo, extender sobre ellas el resto de la mermelada de albaricoque

Hornear unos 50 minutos a 170º .

Deja enfriar sobre una rejlla.

Servir a temperatura ambiente o un poco frío, pero no demasiado.