TARTA FINA DE MANZANA

 
{mosimage}La manzana es un fruto que ha dado mucho “juego” a lo largo de la historia. Se cita en la Biblia como el fruto prohibido que provocó la expulsión del ser humano del Paraíso, cosa que parece no ser cierta porque según algunos historiadores, no existía tal fruto en la zona donde se supone que estuvo el Edén. El error es de traducción: alguien tradujo malus-malum (mal o fruto) por manzana. Así, para los judíos es un higo o una nuez, para los ortodoxos una naranja, los protestantes suponen que fue miel y los musulmanes afirman que era un vaso de vino ofrecido por Eva a Adán.
 
 

{mosimage}En la mitología griega, la manzana de oro que París entrega a la diosa Afrodita y que provoca la enemistad con Atenea y Hera (que deciden destruir Troya) pasó a la historia como la conocida "manzana de la discordia". En 1683, tras el paso por la tierra del cometa Haley, Isaac Newton, mientras reflexionaba bajo un árbol sobre las leyes físicas del universo, una manzana se desprendió y le dio en la cabeza: así fue como descubrió la teoría de la gravitación universal. Seguimos el recorrido para encontrarnos con Guillermo Tell y la manzana sobre la cabeza de su hijo (hoy le hubieran metido en la cárcel), pasando por la dichosa manzana de Blancanieves que tanto nos ha enconado en contra de las madrastras. 

 

Aún así y a pesar de su mala fama, o por ella, la manzana es un fruto universalmente conocido y consumido, ingrediente principal de muchos platos como el que vamos a ver ahora.


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Las cantidades son por persona, para servir de forma individual. 
 

Tarta fina de manzana:

 


 

1 hoja de hojaldre

20 grs. mantequilla

40 grs. de azúcar

1  manzana reineta  

 

Extendemos el hojaldre con un rodillo hasta que quede fino y cortamos un redondel de 18 cms. aprox. Extendemos la mantequilla derretida, pero no caliente, y se cubre con la manzana pelada y cortada en aros finos. Se espolvorea con el azúcar y se mete al horno a 200º unos 20 minutos.

Se sirven calientes o templadas y se puede acompañar de helado de vainilla o nata montada y adornar con unos hilitos de caramelo. 

 

Estas tartitas se pueden hacer con antelación y congelarlas: se hacen tal cual se ha dicho a excepción del azúcar y rociando la manzana con un poco de limon. Se envuelven bien con papel film o albal. A la hora de hacerlas, simplemente quitar el papel, espolvorear con el azúcar y meter en el horno.

 

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Esto es muy práctico porque se irán haciendo en el horno mientras comemos.