HOJALDRE DE ESPINACAS

 

Esta es una receta cogida de Xabier que tiene un blog estupendo y cuya filosofía es media hora para cocinar.

Como hoy me siento filosófica, quiero decir que lo primero que me atrajo de este blog es la idea de simplificar las cosas, en este caso la cocina, pero no fue lo único: si vamos más allá y empleáramos sólo media hora al día en algo positivo, que fácil serían algunas cosas y como desdramatizaríamos otras tantas. Por ejemplo: media hora para pensar en nosotros mismos, en nuestros familiares o en algún amigo. Media hora para desfogarnos de algún cabreo. Media hora en la bañera sintiendo como el agua nos purifica. Media hora para pensar a quién tenemos algo que agradecer o a quién tenemos que pedir perdón. Media hora para leer. Media hora para pensar en nada…y así hasta el infinito. 

Ahora vayamos al tajo. Si entráis en la receta del blog de Xabier, veréis que el hojaldre de espinacas es el plato griego “spanokópita”, que se sirve cortado en cuadraditos. Aficionada a las espinacas y al hojaldre me puse manos a la obra:


Observaciones: con las cantidades reseñadas más abajo, el plato cunde para tres/cuatro personas bien servidas y con algo de acompañamiento, como plato único. Así que para más personas, sólo hay que doblar los ingredientes.

Le puse, aunque en la receta de Xabier no viene, pasas y piñones. Estos dos ingredientes son únicos para combinar con las espinacas. No me pude resistir.

Es un plato muy recomendable por la facilidad para hacerlo, lo rico que está y  lo vistoso que es. Si se quiere optimizar más el tiempo, no dudaría en hacer las espinacas+puerro el día anterior o por la mañana, y a la hora de la comida o cena sólo tenemos que añadir el huevo, queso, etc., y ponerlo en el hojaldre. Es más, eso es lo que pienso hacer, porque va a ir de primer plato en la cena de Nochevieja. 

Ingredientes para tres/cuatro personas:


Entre paréntesis y en cursiva, lo que utilicé yo


-Masa de hojaldre fresca (utilice Rana, que es la que más me gusta, el hojaldre es finito y sabroso)

-½  kg. de espinacas (utilicé un paquete de 400 grs. de las congeladas)
-1 puerro

-1 huevo (utilicé dos)

-Queso feta, Burgos o parmesano fresco (utilicé la mitad de un sobre de parmesano)

-Perejil, sal, aceite de oliva

(Extras de mi cosecha: 1 cucharada de pasas y otra de piñones)


Se corta el puerro y se sofríe en un par de cucharadas de aceite . Cuando está blandito, añadir las espinacas. En mi caso, como las utilicé congeladas, las poché lentamente, hasta que se hicieron. Añadir las pasas y los piñones, salar y mezclar bien. Escurrir en un colador o similar para que no quede nada de líquido, de haberlo.


Precalentar el horno a 200 grs.

En un bol poner las espinacas, un huevo batido, el queso, el perejil y mezclar bien.

Como utilicé una lámina de hojaldre redonda me encontré con un problema: no podía hacerlo como Xabier, así que sobre la marcha puse las espinacas en el centro y formé un paquetito y lo pincelé con el otro huevo batido para que quede brillante, bonito y chulo. ¡ala!

 


En una bandeja de horno ligeramente enmantequillada o con aceite (yo utilicé el papel de horno que viene con el paquete de hojaldre), poner “la empanada” y cocer hasta que el hojaldre esté hecho y doradito.

Me llevó unos 25 minutos en mi horno. Y este es el resultado. Buenísimo, exquisito y original.

Xabier utiliza dos planchas de hojaldre: pone una en la bandeja de horno, a continuación el relleno, terminando con otra capa de hojaldre y se sirve troceado (foto de abajo, de su blog), que es lo suyo, pero como yo no tenía más que una, pues me busqué la vida.


Por cierto, lo he probado de un dia para otro y esta casi mejor….